Cuencos de Cristal de Cuarzo, Diapasones Pitagóricos, Terapias de Sonido, Kemicina del Sonido, Ciencia Curativa del Sonido © y Terapia Layasónica ©. YARAY KOKEBA, S.L. Yaray Kokeba es un Centro de Investigación Especializado en Terapias de Sonido además de contar con otras terapias, como la Homeopatía, la Espagíria, Esencias Florales.


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Cada átomo, cada partícula, de cada célula en todo lo visto o inadvertido vibra, porque la vida animada o inanimada es energía.
Nuestras células cambian, creciendo continuamente y transformándose.
Cuando convertimos hielo en agua y en vapor a través de la aplicación de calor, estamos acelerando la vibración o el movimiento de átomos que componen las moléculas del agua. Esto se conoce como transmutación de energía. Alteramos su forma y vibración por nuevas formas.
Todo el universo vibra en diferentes estados que crean las formas o materia, definiéndose ésta, en tantos aspectos o cualidades como conocemos, gracias a la estructura de la vibración; a más aceleración la materia se sutiliza, menos aceleración, la materia se densifica. Esto igualmente incluye al cuerpo humano. Cada célula y cada órgano de nuestro cuerpo, vibra continuamente a una determinada frecuencia. Cuando hay salud, todos los sistemas y órganos vibran en armonía con la totalidad del cuerpo; por el contrario, si algún órgano ‘desafina’ aparece la enfermedad.
Se conoce hoy, por el principio de resonancia, que es posible modificar frecuencias alteradas transmitiendo otras frecuencias, y es por esto que el sonido se convierte en un proceso poderosísimo para equilibrar todos los cuerpos de que está compuesto el hombre: físico, emocional, mental y espiritual.
Las tradiciones más antiguas, en concreto la egipcia o hermética, poseían una sabiduría sobre el universo y las leyes que lo rigen impresionante, en parte donde la ciencia aún no ha llegado. Sabiendo que existe una fuerza que interpenetra toda la creación y la mantiene, en ningún momento separaban al ser humano de este principio creador de la vida, tratando a la persona holísticamente y sabiendo, sin embargo, que toda enfermedad es un alejamiento de estas leyes, y un desequilibrio energético, una distorsión de la vibración original, fuente de todo equilibrio. Por esto consideraban la música y el canto como algo preciado, que podía llevar a la persona a su original vibración de salud, como igualmente conectarla con sus planos más espirituales. Sabían que era muy importante para su evolución conservar sus frecuencias energéticas en perfecta armonía.
Cualquier cosa de nuestro entorno, si no somos cautos, puede desequilibrarnos: emociones, polución, mala alimentación, estados obsesivos, ruido, deseos, consumismo, ignorancia,… falta de amor a nosotros mismos.
El Amor es esa energía que lo interpenetra todo, y que contiene todas las frecuencias en orden y equilibrio. No hablo del Amor romántico, sino de esa vibración latente que crea la vida, la mantiene y la transforma. Esa vibración que los antiguos llamaban Espíritu Universal, o en nuestra tradición Espíritu Santo, Om para los hindúes,… El alejamiento de esta fuente, es la que nos hace enfermar.
La música si está bien estructurada puede modificar nuestros estados mentales y físicos, y digo bien estructurada porque a estas alturas no nos sirve cualquier ‘ruido’. Si queremos conservar la salud y el equilibrio interior.
Hay estudios de cómo la ‘ciencia del marketing’ saben modificar estados anímicos con ciertas frecuencias y tonos hacer que como autómatas consumas éste o aquél producto. No sólo tu cerebro es el que recibe la información, sino también en mayor medida tu agua celular la que la recoge y la mantiene en ti. Y crees que puedes quitarte esta información así como así, no es tan fácil, necesitaríamos de un acto profundo de voluntad y proporcionar a nuestras células frecuencias coherentes para borrar las anteriores.
Sabemos por la ciencia, que el sonido se propaga mucho mejor y más deprisa en un medio acuoso, y nuestro organismo se compone de más de un 75% de agua, esto lo hace vulnerable a cualquier información, pero también es un medio mucho más propicio para que sane con sonido, proporcionándole las frecuencias correspondientes de salud.
Pero ¡cuidado!, el sonido está muy de moda y cualquiera “toca”, profesionales desgraciadamente hay pocos, una persona sin experiencia ni conocimientos sobre el sonido a nivel terapéutico, puede producir daños severos, ya que es más difícil en muchos casos restaurar un desequilibrio energético que físico. El sonido puede ser sanador o desequilibrador. Hay que informarse bien, dónde y en qué manos nos ponemos para recibir terapia con sonido.
De todos los instrumentos sonoros el que muestra una afinidad más profunda con nuestro organismo es el Cuenco de Cristal de Cuarzo. Nuestra estructura es cristalina: los huesos la sangre, nuestra agua celular es cristalina, pero hay una connotación también muy importante en el cuarzo o sílice.
La función de la sílice no se explica únicamente en su acción en la síntesis del colágeno y elastina, o su papel estructural en los glicosaminoglicanos, sino que además interviene su alto poder reactivo, vibratorio lumínico, su acción a nivel regulador del potencial eléctrico, a nivel de la membrana celular y su capacidad de transmisión de la comunicación intercelular.
Luis Pasteur predijo, que el silicio se convertiría en un elemento químico con propiedades terapéuticas para muchos problemas relacionados con la salud.
Hay que tener en cuenta que estudios científicos prueban que todo desorden del organismo proviene, al menos en parte, de un desequilibrio eléctrico celular: sabemos que una célula en buen estado está eléctricamente en perfecto equilibrio, con el polo positivo exactamente alineado con el polo positivo. Por el contrario, una célula deficiente, (después de una enfermedad agresión, envejecimiento,…) presenta polos desequilibrados sin alinear.
La sílice está cargada de iones positivos y negativos inestables, que no dejan de girar alrededor de cada una de sus moléculas. El sílice de esta manera interviene en el organismo para restablecer la polaridad de las células deficientes, librando o intercambiando según los casos, iones positivos o negativos, es por esto indispensable por ser un reequilibrante de todo el organismo cuya acción aporta a las células la “energía lumínica” necesaria para regenerarse y rejuvenecer.
Por todo esto el sonido del Cuenco de Cristal de Cuarzo es sumamente efectivo en llevar a los organismos vivos a un estado de salud. Podemos emplear este sonido para distintos desequilibrios: problemas óseos, insomnio, sistema nervioso, menopausia, tumoraciones, piedras en el riñón, cansancio, defensas, estrés, problemas circulatorios,… regenera el cerebro, vasos sanguíneos y los huesos, y un largo etcétera.
Sin olvidar, que el Cuarzo es “luz solidificada”. Su sonido no es de aquí, es estelar, y por esto contiene información del Cosmos, el sonido que emiten al tener esta cualidad, también nos permite trabajar en todos los planos no visibles del ser humano. Produciéndonos estados alterados de conciencia, llevándonos a profundizar más en nosotros mismos, sacando emociones, sanando, expandiendo nuestra conciencia a planos mucho más sutiles de nosotros mismos.
El Cuenco de Cristal de Cuarzo contiene en sí mismo las dos polaridades en que se manifiesta la vida, estas son Yin negativa femenina, o polaridad Yang positiva masculina dependiendo de la información que quiera enviar o movilizar el terapeuta experto.
De esta manera podemos hacer que el organismo en desequilibrio pueda desechar las sales “o cristales infectos” que está produciendo la patología, forzamos suavemente al organismo a “soltar” desde el agua celular. Ni que decir tiene que el terapeuta de sonido, no sólo debe saber tocar con coherencia, sino que tiene que estar titulado y preparado, para saber que en esta fase de desecho tiene que prescribir un drenador, para hacer que lo removido por el sonido, no se vuelva a posicionar produciendo en la persona el “síndrome de intoxicación” el cual produce malestar y dolor de cabeza.
Una vez que el organismo ha desechado de poner las frecuencias o frecuencia (un exceso de frecuencias puede no ser beneficioso) en el organismo y aquí estaríamos preparados de, además del Cuenco de Cristal, hacer uso de Diapasones Pitagóricos como Layasónicos ©.
Este paso es importante, porque, un mal diagnóstico no serviría prácticamente para nada, o en última instancia de desequilibrio y exceso de información que el organismo no puede procesar.
Testando según la Ciencia Curativa del Sonido ©, tenemos el respaldo de una ciencia milenaria donde tanto se aplicara Pitágoras y otros, podemos estar seguros de diagnosticar con coherencia, como es expresa la Vida. Y esto conlleva mucho estudio y trabajo de investigación en la observación terapéutica del sonido y el sonido “te hablará”, pues tiene su código y este se basa en estrictas leyes herméticas (como es arriba, es abajo).
Sabiendo el experto, qué fuerzas sonoras rigen y mantienen órganos y sistemas del organismo podemos hacer resonar (no más de tres) la frecuencia que le recuerde al organismo hacia dónde dirigirse para sanar. Si el diagnóstico es bueno, ponemos la fuerza sonora fundamental, y las secundarias se afinarán por sí solas, llevando el organismo con la ley de lo igual [..... simili similibus curantur ….] a recordar su salud o estado de equilibrio. Tanto a nivel físico como psicoemocional, pues tenemos frecuencias que trabajan todos estos planos. De qué serviría trabar sólo el cuerpo físico, sin tratar la emoción “cristalizada” en el tiempo, no permitiríamos que la persona tomara consciencia de que tal emoción o actitud la llevó a la fase final en el cuerpo físico donde se manifestó el desequilibrio o enfermedad.
En esta fase, el terapeuta sonoro experto como sabe que las fuerzas sonoras también se expresan en actitudes, virtudes y defectos puede poner la frecuencia acertada y en su saber, puede prescribir alguna esencia floral como apoyo de esta fase más psicológica, a fin de cuentas, las esencias florales también son vibración, sonido.
También se muestran positivos en curar artrosis, problemas circulatorios, piedras en riñones, depresiones, problemas neuronales y otros múltiples dolencias. Sin olvidar también que cargan y potencian esencias florales, aceites esenciales y son muy efectivos en limpiar energéticamente lugares.
En estos momentos de desequilibrio humano, tener un Cuenco de Cristal de Cuarzo para utilizar con nosotros mismo es el mayor regalo que nos podemos hacer.
Yaray Kokeba
Centro de Kemicina del Sonido.
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